“Cocina conmigo” es un juego para la consola portátil Nintendo DS que salió a la venta hace
unos pocos meses en España. A pesar de llamarlo juego, la denominación no es del todo correcta, puesto que con este cartucho de DS no se juega. Es, en la práctica, un tutorial interactivo de cocina. Puesto que dentro de poco voy a ser un usuario en potencia de este producto, todo esto me ha venido a la cabeza para escribir esta entrada.
Hace unos meses en Vida Extra comentaban los rankings de ventas de videojuegos del mes de julio de 2008. Me sorprendió ver el título “Cocina conmigo” en el top-5 de España de todas las plataformas.
Es uno de los productos más simples pero más efectivos para aprender un idioma. En el caso del japonés resultan bastante útiles y su uso está muy extendido entre los estudiantes.
Son una serie de tarjetas rectangulares hechas de cartón, perforadas y unidas entre sí por una argolla metálica o plástica. Su modo de uso es muy sencillo: por una cara se escribe la palabra en nuestro idioma materno y por el otro en el idioma que estemos aprendiendo. Para los idiomas con ideogramas, como el japonés, se puede usar por un lado el kanji y por el otro su pronunciación, escrita en sílabas (hiragana o katakana).
Esta entrada me servirá para comparar las embajadas de España y Japón y sacar algunas conclusiones. Las embajadas, aparte de sus funciones diplomáticas y burocráticas, son el símbolo de un país en el extranjero y, en muchos casos, la primera toma de contacto con el mismo.
Ubicación
La Embajada japonesa en España se encuentra en la Calle Serrano nº 109 (28006 Madrid), en uno de los mejores barrios de la capital. Puntuación: 5/5
Accesibilidad
La noche del 9 al 10 de Septiembre, de madrugada, granizó sobre Madrid. Según parece, se juntaron dos tormentas en el mismo lugar, lo que unido a las altas temperaturas del aire sobre una ciudad de este tamaño provocaron las precipitaciones en forma de granizo. Hasta aquí, nada del otro mundo. Cuando salí a la terraza a ver lo que ocurría no podía creerlo. Estaban cayendo piedras del tamaño de una nuez.
Obviamente, lo primero que se me pasó por la cabeza fue el coche (un Toyota). Toda la chapa (techo, portón trasero, capó y puertas) estaba abollada. Calculo unas 130-150 abolladuras.