Como hemos estado viendo los últimos meses, los mercados financieros están desviando las inversiones a países de riesgo bajo como Japón aumentando mucho la demanda de yenes, lo que, por oferta y demanda, sube su cotización. Llevamos varios días en el entorno de los 135 yenes por euro. Es un tipo bastante bajo, ya que hasta hace 2 o 3 meses hemos estado cambiando nuestra divisa a 165-170 yenes. Desde luego para los que estamos aquí, son malas noticias.
En el caso de España, sin embargo, hay un doble efecto económico. Por una parte, el euro débil frente al yen posibilita un repunte del turismo japonés en nuestro país, lo que afecta positivamente, tanto por los ingresos de los gastos que esos turistas realicen como por la creación de empleo necesaria para absorber esa demanda turística. En el lado negativo tenemos el aumento del precio de las importaciones. Si el yen está débil, los bienes de consumo pueden ser importados y distribuidos a un precio muy competitivo; pero como la situación es la contraria, no sería de extrañar que dejemos de ver rebajas en electrodomésticos o en videoconsolas, por ejemplo.
Usando el tópico de “crisis=oportunidad” se me ocurre que es un buen momento para realizar algunos cambios de estructura económica. Sin ir más lejos, esta situación vuelve a dejar en evidencia nuestro sistema económico. Basar un gran porcentaje del PIB en el turismo está bien, siempre y cuando existan industrias que soporten crisis económicas, es decir, el tipo de industria que no tenemos.
A España le ha ido muy bien estos años con el euro por las nubes respecto al dólar y al yen. Productos más baratos (ejemplo: despunte brutal de Media Markt en España), divisa fuerte para poder viajar al extranjero e importaciones a buen precio.
Pero siguiendo nuestra tradición, no hemos sabido prever que nuestra burbuja explotaría más tarde o más temprano, por lo que, sumidos ya en plena crisis, no se ha hecho ningún esfuerzo para cambiar nuestro modelo de “turismo+ladrillo” por otro de “turismo+industria eficiente”. Ahora es el momento de tomar decisiones serias. Si hay que aumentar el gasto público para salir de la crisis, hagámoslo, pero en asuntos estructurales, no coyunturales.
El curso pasado hice un trabajo sobre la empresa Blusens. Una empresa de producción de bienes de consumo electrónicos de Galicia. Os recomiendo que veáis el vídeo del enlace del final de la entrada, para situaros un poco. Esta empresa ha sido capaz de crecer y tener éxito cuando nuestra divisa estaba muy cara. No sólo eso, sino que se ha internacionalizado y tiene unas previsiones de crecimiento espectaculares. Supongo que con un euro más débil se incrementará su volumen de exportaciones. A continuación dejo dos gráficos con las ventas y beneficio neto de 2002 en adelante.
El dato de 2007 es una previsión ya que todavía no están publicados los datos oficiales. Toda esta información fue obtenida de una base de datos de la Universidad Rey Juan Carlos y de diferentes artículos en periódicos digitales. La previsión de beneficio neto de 2007 es de elaboración propia, con la misma estructura de la cuenta de resultados de los años anteriores. Magnitud = euros. Toda esta información es de acceso público a través del Registro Mercantil.


Si dos jóvenes emprendedores son capaces de sacar esto adelante y conseguir éxito con ello, ¿por qué no intentarlo a gran escala?
Como siempre llegamos tarde, ya no podemos aprovechar una situación económica fuerte para impulsar estos cambios. Pero de perdidos al río. Estando mal, deberíamos invertir en cambios estructurales ahora, aunque sea muy costoso, para evitar volver a sufrir algo parecido dentro de 10 o 15 años.
Dejo una pregunta en el aire, porque no termino de entenderlo: ¿qué atractivo financiero tiene Japón, con unos tipos de interés del 0′5%, para atraer la inversión extranjera? Desde mi punto de vista, es mejor dejarlo en depósitos o fondos europeos de renta fija, con riesgo nulo y con tipos del 5%-7%, ¿no?
Nota: esta entrada la he escrito justo después de leer el análisis de Héctor García en su blog sobre el mismo tema, al que podéis acceder desde aquí | Kirainet.com “Crisis, peligro, oportunidad”. No coincido sin embargo en la interpolación de datos de esta crisis con los del Crack del 29, puesto que, según las reglas de Econometría, si cambias la escala temporal o su magnitud para hacer coincidir las gráficas, las conclusiones no son válidas. Por otra parte, los ciclos económicos son mucho más rápidos ahora que hace 70 años.
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Enlace | Web oficial de Blusens
Vídeo enlace | Banespyme.org – Emprendedores Blusens
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