Uno de los pilares de cualquier decisión de marketing es conocer al cliente. Ésta es una de esas cosas que chocan con los principios a los que estamos acostumbrados:
Es la animación que aparece en la web de una consultora de recursos humanos de Japón, llamada Skillhouse. Voy a describir un poco la misma para los que no sepan inglés, pero creo que no hace falta:
Pues hablamos de un modelo que comenzó su historia sin pretensiones, como transporte de grupos de personas de entre 5 y 8 miembros según la configuración de los asientos. En España además, tuvimos el honor de ser testigos del desarrollo del Nissan Vanette, una versión comercial del Serena que, me atravería a decir, era el símbolo de las empresas dedicadas a las reformas de viviendas o locales comerciales.
Un par de fotos de la primera generación de Serena y la mítica Vanette:
Esta mañana he estado dando una charla sobre marketing, tecnología y Japón en el ciclo superior de Gestión Comercial y Marketing impartido en el Instituto de Eduación Secundaria Islas Filipinas de Madrid, a un grupo de alumnos de 1º.
Me gustaría agradecer la oportunidad a Marisa González, profesora de este grupo, que fue quien me contactó en un primer momento y me propuso la idea. Gracias también a los otros dos profesores (disculpad, pero soy malísimo para los nombres) que han estado en la charla, así como a los alumnos, que han estado muy atentos y han participado con preguntas, realizando apuntes a la presentación y creando una discusión muy interesante sobre la atención al cliente.
… a David Meca anunciando una plataforma vibratoria que, según la Federación Internacional de las Vibraciones (que no es una asociación de usuarios de consoladores, por si alguien tiene dudas), te ahorra el 85% de un entrenamiento tradicional.
Alucinante que existan empresas que timen a los consumidores de esta forma. Peor aún que un deportista profesional se preste al circo. Y mucho peor aún que se sigan permitiendo estos abusos televisivos. Lo mínimo sería poner un cartelito tipo “el maromo que lo anuncia no ha usado este producto en su entrenamiento”. Crítica aplicable a productos anti-envejecimiento anunciados por mujeres de 30 años y similares.